domingo, 12 de junio de 2005
Como el tiempo de reivindicar una cultura, identidad, lengua o historia propia, es decir, todo aquello que se tomaba como autonómico, ya ha pasado gracias a que aquellos más apremiantes ya lo tienen todo, de lo que se trata ahora es de ver como se paga un sistema de salud que convenga a todos. El Estado de las Autonomías ha pasado a ser un Estado de sistemas públicos de salud y todo lo demás son como los carnets de socio del Circulo de Lectores o del supermercado de la esquina. ¡Cualquiera le dice que no al que sólo pide por la salud de los suyos!.
Oídas las declaraciones de algunos mandamases en su empeño de demostrar agravios comparativos no extrañaría en absoluto que todo esto derivase en posturas harto peligrosas y alarmantes para quienes mantenemos algún vicio y no pertenecemos a una Comunidad Histórica. Tenemos asumido que fumar perjudica gravemente la salud pero, cada día en mayor medida, el asunto se presenta como un perjuicio para el sistema sanitario.


Y es que los fumadores somos adictos, enfermos y apestados, pero es que encima somos caros, y aunque como fumadores somos muy necesarios para Hacienda, como tabaquistas somos perjudiciales para el sistema sanitario.
En realidad somos cotizantes que, en teoría, como pensionistas duramos poco, pero estas cuentas nadie las sabe hacer o, de saber, ese alguien prefiere no echarlas. Tampoco estaría mal que se saldase la diferencia entre el coste del tratamiento a un fumador con la próstata floja y la del deportista con la rodilla hecha migas o las décadas ingresando 4/5 de impuestos a Hacienda por cada 1/5 de tabaco y cajetilla, cantidad con la que se paga con creces cualquier tratamiento. Pero todo esto son cuentas muy malas y el caso es que lo mismo que ningún deportista se lesiona adrede, no conozco ningún fumador que fume para ponerse enfermo. En realidad no se sabe porque se fuma ni se sabe para qué se fuma.



Por eso no sería raro el ver aparecer en las cajetillas de Cataluña mensajes del tipo ”FUMAR BENEFICIA A MADRID”, como apoyo disuasorio para fumadores votantes de Ezquerra Republicana de Catalunya, o similares que quieran dejarlo, ya que, echando otra vez cuentas, las Autonomías reciben un 40% de los impuestos del tabaco para luego gestionar la sanidad. Los fumadores nacionalistas están financiando la sanidad madrileña y le cuestan dinero a su país.
Publicado por Paco_Cortes @ 9:40
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